viernes, 23 de mayo de 2008

En La Opinión de Zamora

Corto y pego del LaOpinióndeZamora.es y dejo el enlace directo al artículo de opinión aquí. Más noticias, cuando las haya.

Made in Zamora
José Angel Barrueco. J.B.

JOSÉ ANGEL BARRUECO. Sacar adelante los proyectos culturales en Zamora supone, las más de las veces, un esfuerzo heroico, hercúleo, casi próximo a la locura. Todo son escollos. Grupos de música que no encuentran sitios donde ensayar y menos aún donde tocar y que suelen ser ninguneados en los programas de festejos del Ayuntamiento, siempre más preocupado por el folclore y el sabor local (que no sé muy bien qué demonios significa eso). Artistas a quienes les cuesta un horror conseguir un hueco en las salas de exposiciones, cuyos responsables parecen preferir todo cuanto viene de fuera, de otras provincias. Escritores y cineastas que empiezan sus carreras soportando el ruido de las puertas cuando se las cierran en las narices. Escasez de ayudas. Inquina y mala baba de un alto sector de la población cuando, finalmente, esas personas consiguen algo de atención y salen en el periódico o en la televisión local hablando de sus proyectos, en los que hubo mucha ilusión y poco dinero. Libreros que van agotándose poco a poco, año tras año, en su lucha por llevar algo de literatura a la ciudad, y que empiezan a cansarse de organizar ferias y días de firmas porque las cuentas, a la postre, no compensan. Ya leímos lo que dijo Luis González, uno de los libreros de cabecera de nuestra ciudad y presidente de AZAL, refiriéndose a la próxima edición de la Feria del Libro de Zamora: "Casi me da vergüenza decir los pocos que salimos con los libros a la calle". A mí también me la da, así que no enumeraré las librerías que participan en la feria. Luis está cansado, parece. Y no me extraña. Demasiado ha hecho ya.
A pesar de esos sinsabores, a uno le gusta comprobar desde la distancia cómo algunos jóvenes no se rinden. Todavía tienen ilusión y eso es bueno. A veces no queda otra cosa. A pesar de la escasez de casetas participantes en la Feria del Libro me gustaría mencionar un par de cosas, un par de citas que no deberían perderse quienes vivan allí. En la Feria del Libro se presentará "Urnas de Jade: Leyendas", el libro del salmantino David Prieto. Podemos decir que Zamora y Salamanca son primas; y que David y yo, a quien no conozco personalmente, compartimos antología en el volumen "Visiones 2006" que, lo confieso con rubor, aún no he leído. Será el día cuatro de junio. No sé si podré ir a participar en la presentación de "Urnas de Jade", pero sé que, de momento, allí estará, junto a él, Faustino Vélez, quien me surtía de tebeos cuando yo vivía en la provincia, gracias a sus consejos y a su tienda "Melniboné Cómics".
Y vamos a hablar también, aunque el evento no pertenece a la Feria del Libro (pero se celebra en las mismas fechas), del cortometraje que en la noche del seis de junio se estrenará en la ciudad. Me refiero a "Odio", que lleva gestándose no sé ya cuánto tiempo, y que supone llegar a la meta después de un circo de sinsabores y luchas y aplazamientos. "Odio" dura alrededor de diez minutos. Está basado en el poemario del mismo título de David Refoyo, sobre quien he escrito en este periódico, y el guión y la dirección corresponden a Mario Crespo, documentalista, colaborador ocasional de este diario e hijo del escultor Tomás Crespo Rivera. Mario vive en Madrid, como uno de tantos zamoranos exiliados. Nos conocimos este año. Primero por mail, luego en persona. Me parece un gran tipo. "Odio" es un corto independiente. Repito: independiente. ¿Qué significa eso? Que ellos solos y su equipo han tenido que currárselo, poner el dinero y sufrir. Made in Zamora: significa el ninguneo de las instituciones. Típico de nuestros lares: salir adelante sin apoyos económicos. Tampoco sé si podré ir al estreno. Pero sé que hay talento y buenas intenciones.

martes, 20 de mayo de 2008

Resaca de ferias

Recuperado del fin de semana (un día después de lo que es habitual) retomo el blog con el asunto de la feria del libro, aunque ya a toro pasado.


Al final, a pesar de lo mucho que nos preocupaba, no cayó ni una sola gota en toda la tarde y, aunque a la sombra hacía fresco (había un vientecillo que recorría el stand de lado a lado) al sol hacia incluso calor. Pues bien, con tan buen parte meteorológico me presenté allí bien arropado por la familia (aunque la mayor parte de ella se fue al cabo de un rato de compras) y me encontré con que se me esperaba para por la mañana. Dio lo mismo, allí había hueco y me aposenté, llené la mesa de libros de relatos y unas cuantas copias de Urnas de Jade: Leyendas y me puse a hablar con el compañero de al lado. Por cierto, que también coloqué unas cuantas copias de El Escriba y el Héroe, en fotocopia de alta calidad y Alex les puso encima un cartelito con un GRATIS bien hermoso para que la gente pillara (que pillaron, claro. De 20 quedaron 2).

Por lo demás, aparte de la agradable conversación, de la visita de familiares y amigos varios y de un par de conversaciones con paseantes del tipo "¿y tú quién eres?" y "¿qué hace falta para ser escritor?", me pasé tres horas mirando al tendido y sin vender un libro (alguno lo ojeó, ojo). No está mal, cuando unos días antes alguien de la talla de Javier Reverte había conseguido firmar 7 libros.

Después nos fuimos a tomar unas cervezas y a descubrir que los sábados por la noche los museos locales están cerrados a pesar de cualquier información en contra.
Salamanca, Ciudad de la Cultura. ¡Ja!
Y, ahora, un par de afotos.

He venido a hablar de mi libro.

Con mi sobrina (8 meses justos) y ni por esas se acercaban al stand.

Dedicando una fotocopia.

jueves, 15 de mayo de 2008

Libros que no serán...

... o al menos portadas que, con casi absoluta seguridad, no verán nunca la luz.

Cositas con la cámara de afotos y el photochó.
Y vosotros, editores, haced posible que no se queden sólo en la pantalla.
Por supuesto, la buena de verdad, la de Sombras de una Vieja Raza, me la guardo.
Y el sábado quiero veros comprando libros.




















miércoles, 14 de mayo de 2008

Sesión de Firmas en Salamanca

Iba a tirar de una entrada que tenía a medio escribir, pero va a ser que no.
Como es época de ferias y fiestas, me he embarcado en un par de ferias del libro que me quedaban más o menos a mano (más más que menos).

La primera de ellas, que ya anuncié hace unos días es la de Salamanca, pero, como soy muuuy lento llegué tarde y no salgo en carteles ni en los folletitos. Pero estar, estaré. Firmo (lo confirmo) el sábado que viene (17 de Mayo, para más señas) a las 18:00 en la Plaza Mayor de Salamanca. En la caseta dedicada a escritores, que queda como los servicios de cualquier bar, al fondo a la derecha. Os recomiendo que traigáis vuestros propios libros, porque en las casetas no he visto ninguno. Si estáis en Salamanca, sé a ciencia cierta que los tienen en Shogun y en Tienda Dtbeos.

La segunda, será el mes que viene en la Feria del Libro de Zamora, el día 4 de Junio a las 19:00. De esa ya hablaré cuando tenga más datos, pero, por lo que parece, habrá presentación y todo (amos, si nada se tuerce).

Un saludo a todos. Si os pasáis por la plaza, allí estaré, pelando frío.

jueves, 8 de mayo de 2008

Sombras de una Vieja Raza: El banner

Matando dos pájaros de un tiro: necesitaba una entrada y me están pidiendo cómo poner el banner de Álex en los foros. ¡Bingo!

La dirección de la imagen en ImageShack es la siguiente:
http://img263.imageshack.us/img263/9535/sombras150x500pn1.jpg

En sedice y muchos otros foros podría utilizarse el siguiente código (escrito todo seguido), que enlaza el banner con el blog La Vieja Raza:
[url=http://laviejaraza.blogspot.com/]
[img]http://img263.imageshack.us/img263/9535/sombras150x500pn1.jpg
[/img][/url]

Y eso es todo.
Que os aproveche.

martes, 6 de mayo de 2008

Sombras de una Vieja Raza sigue adelante

He terminado con la maquetación y portada de Sombras de una Vieja Raza de Alejandro Guardiola (Meliot para los amigos), que se publicará cuando le llegue su momento en la colección Albemuth del granadino Grupo Editorial AJEC. Para ser la primera vez que hago un trabajo como éste de manera semiprofesional, estoy bastante contento con él y ni el autor ni el editor se han quejado demasiado. En unos minutos procederé al envío de los materiales para que Raul les dé el visto bueno definitivo o se me indique qué debo cambiar.
No sé por qué será, pero estoy tan emocionado con todo el asunto como si el libro lo hubiera escrito yo. Supongo que tiene que ver con haberlo visto crecer de cerca.

De momento, me abstengo de colgar la imagen de la portada hasta que no lo haga el autor. Cuando eso suceda, no dudéis que la incluiré tanto en una entrada del blog como en la columna de la izquierda, debajo de las otras portadas.
Lo que sí voy a poner es un pequeño banner, que no se si será el definitivo. ¡Sorpresa!
Ya podéis empezar a incluirlo en vuestras firmas.

domingo, 27 de abril de 2008

Relato: Jailhouse Rock

A continuación un relato o, al menos, el comienzo de uno. Llevaba varios días buscándolo y lo he encontrado hace apenas unos minutos. Era para un concurso, pero lo descarté. Éste, como algunos de los anteriores, también tiene canción incorporada.

La hoja de la navaja se desliza por su rostro, arrastrando con ella un sonido como de papel de lija y multitud de pelillos que caen sobre el lavabo. La música suena en el dormitorio, demasiado baja para que pueda entender la letra, aunque la música es inconfundible. Se detiene, dejando medio rostro cubierto de espuma, y va a subirla. Cuando regresa al baño, el espejo ha vuelto a cubrirse con el vaho de la ducha. Lo limpia a medias, usando la toalla y continúa con su trabajo. Lento, metódico, girando la cabeza y retorciéndose cuando el cristal vuelve a empañarse y sólo le deja un pequeño círculo libre. Tiene que limpiarlo varias veces más antes de terminar y dejar su rostro bien rasurado, pero, al final, lo consigue.
Eres el presidiario más guapo que he visto nunca, se dice, antes de dejar la hoja sobre el estante que hay bajo el espejo y pasar al pelo. El pelo también es importante, más que un buen afeitado y casi tanto como la ropa. Pero ninguna de estas cosas lo es tanto como la actitud. La actitud las sobrepasa con creces y es lo que debe primar. El Rey no se acobarda ante nada. El Rey es directo, franco y mira a los ojos. Si eso ni el pelo, ni el traje, ni el instrumento, valen un carajo. Por cierto, el peinado no le queda donde debería y algunos cabellos se le pegan a la frente con la humedad. Más peine, más minutos perdidos. Se mira al espejo, se apunta a sí mismo con el dedo y hace un chasquido con la lengua mientras sonríe. Ya está. Ahora a vestirse, el resto del grupo le debe de estar esperando y él no va a defraudarles.
La ropa le queda como un guante. La saca de la bolsa de la tintorería, limpia, inmaculada. Se la pone en cosa de un minuto, frente al espejo. La camisa, la chaqueta y los pantalones. El cinturón y las botas son lo último, junto con la estrecha corbata. Tiene que reconocer que las corbatas nunca han sido lo suyo. Cuando consigue hacer el nudo, gira el cuerpo y mueve las caderas. Perfecto. Coge la caja del instrumento y comprueba que esté bien. Es cierto que el Pequeño Joe es mejor con el suyo, no va a negarlo. Pero no tiene el suficiente estilo. Como Murphy, Henry, Bugs y el chico de Illinois, es bueno en el acompañamiento, pero nunca podría liderar la banda ni prestarles su nombre. Sin ellos no sería lo mismo, claro, pero, sin El Rey, la banda no existiría. Cualquiera se daría cuenta de eso.
Hace un último gesto al espejo del baño y sale por la puerta tras recoger la llave de la habitación. Camina por los pasillos enmoquetados del hotel casi sin hacer ruido, como un gato que se deslizara. Cuando llega a recepción, le dedica una sonrisa de medio lado a la joven que hay detrás y deja el abultado llavero de plástico. Ella se le queda mirando durante un instante antes de encogerse de hombros. Después, le da los buenos días y pone la llave en su casillero. El cuatrocientos setenta y tres, el de la habitación que pidió la noche anterior. Una manía más para su interminable lista. Se despide de ella y va al aparcamiento.
Su Cadillac le espera allí. Rosa y blanco, el modelo del cincuenta y cuatro. Reluce como si fuera nuevo. Antes de subir a él comprueba que nadie lo haya tocado. No, está perfecto. Todo es perfecto.
El banco que les aguarda esta mañana también lo es. El Rey sonríe para sí, dedicándose una mueca brillante y magnífica. La banda sabe la canción que debe tocar y él la dirigirá como debe.
Con una pistola de cachas nacaradas y un golpe de cadera.
Gira el dial de la radio y arranca. La música suena.



The warden threw a party in the county jail.

The prison band was there and they began to wail.
The band was jumpin' and the joint began to swing.
You should've heard those knocked out jailbirds sing.
Let's rock, everybody, let's rock.
Everybody in the whole cell block
was dancin' to the Jailhouse Rock.

Spider Murphy played the tenor saxophone,
Little Joe was blowin' on the slide trombone.
The drummer boy from Illinois went crash, boom, bang,
the whole rhythm section was the Purple Gang.
Let's rock, everybody, let's rock.
Everybody in the whole cell block
was dancin' to the Jailhouse Rock.

Number forty-seven said to number three:
"You're the cutest jailbird I ever did see.
I sure would be delighted with your company,
come on and do the Jailhouse Rock with me."
Let's rock, everybody, let's rock.
Everybody in the whole cell block
was dancin' to the Jailhouse Rock.

The sad sack was a sittin' on a block of stone
way over in the corner weepin' all alone.
The warden said, "Hey, buddy, don't you be no square.
If you can't find a partner use a wooden chair."
Let's rock, everybody, let's rock.
Everybody in the whole cell block
was dancin' to the Jailhouse Rock.

Shifty Henry said to Bugs, "For Heaven's sake,
no one's lookin', now's our chance to make a break."
Bugsy turned to Shifty and he said, "Nix nix,
I wanna stick around a while and get my kicks."
Let's rock, everybody, let's rock.
Everybody in the whole cell block
was dancin' to the Jailhouse Rock.

Jailhouse Rock, Jerry Leiber y Mike Stoller