lunes, 16 de julio de 2007

Relato: Espadas

El bruñido acero que honras,
con su guarda engalanada,
la hoja del sable que portas,
blandido en mil batallas.

En cada una de las gestas,
que asombraron a las masas,
y en las tristes despedidas
que te fueron otorgadas.

En todas y en cada una,
contaste con tus espadas.
Y ellas nunca fallaron
ni a ti ni a tus camaradas.

3 comentarios:

Alberto dijo...

Corta pero contundente.
Me gusta.
Un abrazo

ch3p3 dijo...

A mi también.

dStrangis dijo...

Gracias a los dos, se me ocurrio en un rato el otro día (y la espada es de verdad).
Por cierto, ch3p3, alberto es uno de los correctores a los que pasé tu novela.