sábado, 7 de julio de 2007

Geografía: Carosaim

Ciudad que domina el Estrecho del Reloj que separa Drashur de Timat-Alash. Tiene gran importancia estratégica, ya que, en caso de guerra, podría aislar L’un, el este de Drashur y Timat-Alash del Océano de las Animas y el Límite Occidental. Sus habitantes son llamados calishitas.
Es una ciudad cubierta por el polvo del cercano desierto, de casas de no más de dos plantas, con azoteas planas que sirven de tendederos y de lugar de esparcimiento en las calurosas noches de verano. Aunque de exterior monótono, en su interior pueden verse trabajados mosaicos de porcelana y una decoración que deja muy atrás a las típicas casas del norte. Destaca sobremanera el Palacio del Califa, situado en el centro de la ciudad y rodeado de un expléndido jardín que asemeja un oasis en medio de las arenas. Sin embargo no se puede negar que Carosaim es una ciudad peligrosa. El Gremio de Ladrones de la ciudad lleva fortaleciéndose mediante el pirateo desde hace muchos años y cuenta con muchos apoyos ocultos incluso dentro del propio gobierno.
Más cálido y seco si cabe que Carisimel, pueden pasar años sin que caiga una gota de agua y el calor es constante incluso en invierno. El agua se extrae de manantieles subterráneos.

GOBIERNO: Aunque al comienzo de su historia el gobierno de Carosaim estuvo compuesto por los líderes de las tribus guerreras de la zona, desde hace algo más de dos siglos, tras una cruenta guerra, es un Califato independiente. Habitualmente el Califa sólo está presente en actos protocolarios, dejando la mayor parte de las decisiones en manos de su Visir y de una reducida y eficiente burocracia.

RELIGIÓN: Los calishitas no son particularmente creyentes de ningún Dios. Algunos todavía adoran a Craj-Aid-Dal como respeto hacia sus antepasados Nunthai y muchos de ellos no miran con malos ojos a los Amebdhal, ya que les proporcionan seguridad en las peligrosas aguas que son su principal vía de comunicación.

ECONOMÍA: Puerto de tránsito entre Timat-Alash y Drashur, el transporte de mercancías así como la comercialización de artesanía de excelente calidad y sedas de Kiam-Tho ha enriquecido a los calishitas, y aún más a su Califa, de manera sorprendente.

SOCIEDAD: Las oscuras ropas y los turbantes y máscaras que los calishitas llevan en las calles de Carosaim sirven para ocultar a un pueblo mucho más amistoso en la intimidad de sus hogares. La mayor parte de los calishitas son caravaneros, artesanos o mercaderes, aunque existe un buen número de ellos que pertenecen a la tripulación de los buques que amarran en sus costas. Es costumbre reconocida entre ellos el frecuentar las Casas de Té de la ciudad a cualquier hora del día, o mejor de la noche.

PERSONALIDADES

Aldim-ben-Caleb: Califa de Carosaim, de alrededor de cincuenta años y mirada perdida. Aunque en sus tiempos fue un militar aceptable y un gran jinete, hace años que se dedica a placeres más mundanos.
Hamul-el-Shayaff: Visir de Carosaim, según la mayor parte de los calishitas es quien ejerce el verdadero poder en el califato. Inteligente y hábil, ha sabido mantener el equilibrio entre mercaderes y ladrones, labrándose el respeto de ambos. Temible cuando se enfurece, las ejecuciones por él ordenadas se cuentan por cientos.
Illien, la Hermosa: Hija del Califa Aldim-ben-Caleb. Su hermosura sólo se conoce por habladurías, ya que jamás sale de sus habitaciones en el Palacio.
Madur, el Tuerto: Dirigente del Gremio de Ladrones, conocido por sus fechorías y su habilidad como pirata. Perseguido por la justicia y condenado en innumerables ocasiones.

2 comentarios:

José Miguel dijo...

oye, que pasote, de verdad.

dStrangis dijo...

Sólo lo justo para orientar cuando se nombre la ciudad.