jueves, 4 de enero de 2007

Personajes: Taith

¿Qué podría decir sobre Taith?
Él fue mi maestro, sin lugar a dudas, me dio una educación, me dio un hogar y me mostró lo que me aguardaba en el futuro. Sobre todo eso. Era muy pequeño cuando entré a su servicio, apenas un mocoso malcriado por mi familia. Me apartó de ellos, aunque no demasiado, pues al contrario que él, yo era agrestense de nacimiento. Respecto a sus orígenes... a Taith no le gustaba demasiado hablar de ellos. Era sodaita, de uno de los condados del sur, tal vez de Subrail, pero nunca me dijo nada en particular sobre ello a lo largo de los muchos años que le conocí. Sólo dejaba caer detalles sobre su existencia anterior a convertirse en el Anciano de Puerto Agreste y en el más grande de entre los magos de todos los tiempos. Porque él lo era, por mucho que la gente haya pretendido olvidarlo.
Aquí, en la que antes que mía fue su morada, trazó los conjuros más grandes, poderosos y sutiles que Drashur haya conocido. Sí, sutiles, porque si Taith sabía hacer algo era mantenerse fuera de la vista. La Torre... eso era lo único que llamaba la atención en él y era algo que no podía evitar, como no pudieron evitar los que estuvieron aquí antes que él y no podremos evitar los que estaremos después, yo el primero de ellos.
Pues bien, el Anciano era un gran hechicero y un gran hombre. Cometió sus errores, pero también hizo todo el bien que pudo y supo. Mantuvo la guardia frente a los demianos durante todos los siglos que duró su existencia y estuvo en el frente siempre que sus otras responsabilidades -que ahora son las mías- se lo permitieron. Él fue uno de los que estuvieron ahí, frente a Demosian, cuando el Loco cayó para no alzarse más. Ese, tal vez, fue el peor de sus errores.
Aunque ya es un poco tarde para decirlo.

Escrito por Keraphons Estorjjam, el Anciano, tras la muerte de su maestro.

domingo, 31 de diciembre de 2006

Personajes: Delinard Santhor

Delinard Santhor es un adolescente de Fyelan, una ciudad fronteriza entre las civilizadas tierras del sur y las desoladas llanuras heladas del norte de Drashur. Pelirrojo, huérfano, criado por sus tíos Hen y Marisia junto a sus primos, entró en contacto con los Hombres Libres (como es conocido el gremio formado por aquellos que se mueven al margen de la ley) unos años antes del comienzo de la historia que se narra en Urnas de Jade. Su amistad con Sandureyt, el líder de este gremio, y los sucesos acaecidos en torno a su persona, son parte de los detonantes para que se vea obligado a... continúa en la novela.

domingo, 24 de diciembre de 2006

Nueva Era

Nueva Era de Lem Ryan: en Febrero en Equipo Sirius con ilustraciones de M. Calderón.

¿Os lo vais a perder?
Yo no.


sábado, 23 de diciembre de 2006

Personajes: Demosian

Si había alguien temido, respetado y odiado en Drashur, ése era Demosian. Se decía que su vida se había prolongado durante milenios porque Zariez, el Dios de la Muerte, le había otorgado la inmortalidad para llevar el miedo y la muerte a los corazones de los Reinos Libres. Conocido como el Loco o el Tocado, cuentan que fue el unificador de las tierras del norte, en las Llanuras Yermas. Bajo su fría mirada, forjó a los demianos como guerreros imparables y los envió al sur, a dominar y saquear. En pocas ocasiones a conquistar. ¿Por qué hacerlo cuando la gloria se encontraba en la batalla y la matanza?
Pero todo eso acabó ya. Hace casi treinta años que fue derrotado frente a las puertas de la capital de su reino, Demostadt. Derrotado y arrancado de la existencia por una magia más poderosa que la suya propia.
Sin embargo, su recuerdo perduró en los corazones de las gentes de Drashur, los drashan, y fue tal que pocos eran los que pronunciaban su nombre sin temor a lo que pudiera pasar. Los que lo hacían, hablaban de él como si no fuera más que una leyenda.
Siempre sería mejor eso que pensar en las cosas que hizo.

viernes, 22 de diciembre de 2006

Drashur

GEOGRAFIA E HISTORIA
Notas tomadas del Prof. Tenald Hatesby
Decano de Historia de la Universidad de Goranna

Como es bien sabido, el subcontinente de Drashur (calishita antiguo Drashur ed-Nobein: El Centro del Mundo) forma parte del continente de Drashur-L’un, pero es considerado por la mayor parte de sus habitantes como un continente aparte.
Limita al norte con los hielos perennes, que se extienden más allá del río Raigthheim, al sur con Timat-Alash (calishita antiguo: La Fuente de Vida), al este con el ya mencionado L’un y al oeste con el Océano de las Ánimas.
[...]
Aunque es mantenido por algunos que la expansión de la raza humana, y la progresiva reducción de los habitantes de las otras razas, se dio a partir de la migración de grupos afincados en la rivera norte del río Jiraimot, el único hecho demostrable hoy día son las progresivas colonizaciones por grupos procedentes de Timat-Alash, que alcanzaron Drashur a través del Estrecho del Reloj. Dicha “marea colonizadora” formaba pequeños grupos familiares y con una vida de carácter seminómada que fueron adentrándose en el noroeste del continente.
Así, en una primera migración fechada a principios de lo que se ha venido a llamar Segunda Era del Sol, los nómadas del sur llegaron hasta las riveras del río Jiertch. Algunos siglos después las progresivas migraciones, acompañadas por un cambio en el clima, empujaron a estos colonos hacia las Llanuras Centrales, quedando sustituidos en el sur del subcontinente (desde los actuales pantanos del delta del río Theraid hasta las cumbres del macizo de Baissnar-Düth) por gentes procedentes de la región central de Timat-Alash. Finalmente, en una tercera migración proveniente del este del Estrecho del Reloj, los nómadas de la primera migración fueron empujados de nuevo hacia el norte mientras que estos colonos, algo más avanzados culturalmente, se hacían con el control de las tierras situadas entre los ríos Jiertch y Jiriom, donde se afincaron formando poblaciones estables y con el paso de los años fundaron la primera ciudad del subcontinente de Drashur: Kiramel.
[...]
No queda históricamente claro el porqué, tras más de dos mil años, en lo que se conoce como la Dinastía de los Cien Reyes, del abandono de la otrora populosa ciudad de Kiramel, aunque existen muchas leyendas al respecto. El hecho es que sus habitantes la abandonaron en un tiempo muy breve y que gran parte de los adelantos y las obras de arte que en ella se habían creado se perdieron durante muchos siglos.
El retroceso fue tan grave que muchos de sus habitantes regresaron a las antiguas prácticas de nomadismo, mientras que los restantes se trasladaron a las ciudades que por aquel entonces comenzaban a florecer a lo largo de la costa. Aunque no existen pruebas fehacientes de ello, he de apuntar a la causa esgrimida por muchos autores antes de mí como la más probable: la peste.
[...]
El actual reino de Gorimer se remonta históricamente a mediados de la Primera Era de la Oscuridad. Tras un periodo en el que los nobles locales guerrearon entre sí, con las dispersas tribus ristaitas y la pequeña ciudad-estado de Nedai, la situación empezó a declinar. Las tierras habían sido descuidadas durante un tiempo excesivo y las fuerzas y tesoros de los distintos bandos habían quedado muy mermados, por lo que, tras una tregua entre los nobles locales de mayor envergadura, se decidió adoptar una forma más racional de saldar sus disputas.
Fue Nedhamian I, un poderoso caballero y fundador de la Primera Dinastía Jiriom, quien, apoyándose en la nobleza de Goranna, logró por vez primera que Gorimer fuera un reino unido y lo suficientemente fuerte como para oponerse a sus enemigos del sur, que mediante la unión entre los diferentes condados rivales había conseguido también una coalición en precario equilibrio que sería el germen del actual estado de Sodai.

Antes de las explicaciones... una ilustración


Ilustración promocional de Manuel Calderón para Urnas de Jade.
Este hombre es un hacha.

Urnas de Jade: Leyendas

Un peligro se alza sobre Drashur tras treinta años de paz. Los demianos, aislados de occidente desde la desaparición de su líder, el Loco Demosian, han vuelto a las armas. Una extraña enfermedad se cobra víctimas en aldeas separadas centenares de millas. ¿Qué relación tienen todos estos sucesos con Delinard, y con los misteriosos hombres que se hospedan en la posada de sus tíos? ¿Cuánto de lo que sabe la gente es verdad? ¿Cuánto es falso? ¿Qué se avecina? ¿Qué son las Urnas de Jade? ¿Qué contienen?
Taith, el Anciano, el más poderoso de entre todos los hechiceros de Drashur, quiere evitarlo a toda costa. Pero sólo tiene una respuesta: después de dos siglos de vida, sabe que va a morir.

Ésta es la sinopsis que figura en la página de Grupo AJEC, la editorial granadina que, después de años de intentos frustrados por publicar Urnas de Jade, va a sacar la novela a la luz en el 2007, dios mediante. Sé que en ella se cuenta más bien poco (por cierto, gracias Alex por echarme una mano al escribirla), por lo que intentaré ampliarla, aunque es difícil hacerlo sin desvelar alguno de los secretos de la trama.
Urnas de Jade fue pensada desde el principio para ser más de una novela. Había muchas cosas que contar y no podía permitirme un tocho a lo G.R.R. Martin. Ahora mismo son tres. Leyendas, el primero, es el comienzo de la historia... o podría serlo si las historias tuvieran un comienzo. Al menos es el de la historia que quiero contar en particular, aunque muchas otras empezaron siglos antes y acabaran siglos después. Tras Leyendas, están Mentiras y Profecías. Si Leyendas gusta, las otras irán saliendo.
Sin embargo, para los que huyen de las n-logías, diré ahora mismo que cada una de las partes cierra la mayoría de las tramas que se desarrollan en ellas. No todas, pero sí la mayoría. La lectura de cada uno de los libros, así, no es independiente, pero casi.
Bien... ¿por dónde iba?
Trataba de explicar algunas cosas de Urnas de Jade sin reventar la trama. Hoy un poco, mañana tal vez más. Empezaré por la mitad, que también es una forma de hacerlo, aunque no lo parezca. Los cuatro nombres raros de la sinopsis de arriba: Drashur, Delinard, Demosian y Taith.