lunes, 5 de marzo de 2012

Mirando a las Estrellas: quinta y sexta críticas

Otras dos críticas de Mirando a las Estrellas desde La Biblioteca Imaginaria y desde El Simio Lector. Gracias a Ricardo y Aída respectivamente.

La primera comienza con -¿Pillarte? Las historias del caminante no son para pillar a nadie –dijo, fingiendo ponerse serie, mientras sus ojos se volvían otra vez hacia la playa y el océano que se extendía al otro lado. Las aguas grises se agitaban con los golpes del viento-. Vwayajé enseña. Sus historias son metáforas que intentan explicar el mundo. Eso es lo que se dice en mi tierra. (Mirando a las Estrellas de A.F. Black).

¿Cómo puede sorprendernos Mirando a las estrellas? Cuando el realismo mágico lleva más de ochenta años entre nosotros. A. F. Black domina los resortes y como un mago juega con nosotros en esta obra que comienza en la inexistente comunidad de Winter Palms, Orlando “… un lugar sin ricos o clase media”, el guetto de los que buscan el American Way of Life y encuentran una nueva forma de esclavitud: Los Ilegales.

Y podéis leerla entera aquí.

La segunda con Mirando las estrellas es la historia de un hombre jamaicano que busca en tierras yankies el sueño americano. Pronto se dará cuenta de que nada es tan fácil como parecía en un principio y se verá en el punto de mira de los investigadores en un asesinato que no ha cometido. Charlie Manley, que así se llama el inmigrante ilegal, tiene fuertes convicciones y es hombre de palabra. Cosa que puede traerle más de un problema, pues incapaz de darle la espalda a los suyos se verá inmerso en misterios del vudú clásico, tema predominante en la narración del libro.

Y podéis encontrarla aquí.